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En Latinoamérica nos congregamos siempre a la mesa: los momentos alegres se celebran comiendo, ante la tristeza también comemos y en los negocios igual. El plan social implica siempre comer y beber, pero ¿qué hacer cuando soy una persona con una activa vida social y tengo diabetes?
 
Lo primero que debes saber es que mantener una vida social cuando se tiene el diagnóstico de diabetes es fundamental para la buena salud mental. Aislarse no es una opción y la diabetes no significa el fin de la vida como la conoces, descubre por qué.
 

¿Como continuar mi vida social si soy una persona con diabetes?

 

En la planificación y el manejo de la enfermedad están las respuestas. Recuerda que es fundamental tener un patrón alimentario personalizado diseñado por un nutricionista profesional
 
Este plan debe estar adaptado a tus necesidades tomando en consideración tu edad, género, actividad física, situación económica, alimentos disponibles en tu localidad y también tu vida social.
 
Una vez que tengas un plan con tus hábitos alimenticios, será más fácil saber qué comer cuando estés afuera y los horarios de alimentación que debes cuidar.
 
Primero debes estar pendiente de tus niveles de glucosa en sangre antes de salir, verificar que estén en orden para evitar que una baja te sorprenda. De igual forma, debes comer antes de salir acorde a tus horarios, si esto se hace imposible, lleva snacks fáciles de transportar (frutos secos, por ejemplo), de manera que puedas comer un poco antes de llegar al lugar de la reunión social.
 

En segundo lugar, mantente siempre hidratado, consume agua durante el día y si vas a ingerir alcohol, siempre que tu médico lo haya permitido, intercala la bebida con agua. En caso de que no puedas beber, puedes tomar agua con limón o alguna bebida permitida en tu plan de comidas.
 
De igual forma, recuerda que si vas a un restaurante siempre puedes pedir ensaladas, alimentos a la plancha o aquellas comidas con menos carbohidratos. Si la reunión es casera, puedes llevar tus propios snacks saludables y compartirlos con tus seres queridos.

Vida social y diabetes : ¿Y si no quiero hablar de la enfermedad?
 

Muchas veces, de forma innecesaria, se oculta la enfermedad por vergüenza o tabú. Esto dependerá de la forma que tenga la persona de relacionarse con la diabetes. No obstante, es recomendable referirse a ella como un tema médico y saber decir no: “no deseo tomar ese trago”; “no, gracias, estoy satisfecho no quiero comer más”; “no deseo repetir la porción”; “no quiero postre”.
 
Como señala la psicóloga Cristhina Bernal: cada “no” que dices al exterior es un sí para ti mismo, sí quiero vivir; sí quiero estar sano; sí quiero disfrutar mi vida. Quizá decir “no” resulte complejo al principio, pero con ayuda psicológica, puedes entrenarte en pensar primero en tu salud física y mental.
 
Recuerda que abusar de comidas o alcohol en reuniones sociales no solo tendrá un impacto negativo en tu cuerpo (cuadros de hipoglicemia o hiperglicemia con sus síntomas respectivos), sino que también te conducirán a un círculo de ansiedad y culpa. Recuerda siempre consultar con tu profesional de la salud.

Consejos para llevar tu vida social y diabetes:
 

Consejos para llevar una vida social para una persona con diabetes

1. Educación ante todo

Aprende sobre la diabetes, comprende sus límites, las sensaciones que genera y tómalo en cuenta al momento de escoger las salidas. Anticípate para tomar mejores decisiones y así cuidar de tu salud.
 
Asimismo, ayuda a tu entorno a comprender tu enfermedad. Edúcalos, conversa con ellos desde la empatía e informales, así podrán acompañarte con más claridad y sumar hábitos saludables al grupo familiar.

2. Gestiona tus emociones

El estrés emocional influye mucho en el manejo de la diabetes. Por eso es importante contar con herramientas que te ayuden a regular lo que sientes, por ejemplo: acompañamiento psicoterapéutico, yoga, mindfulness, arteterapia, entre otros.

3. Ejercitate

La rutina de ejercicios es esencial para una vida saludable, especialmente cuando se tiene diabetes. Además, es una oportunidad para hacer vida social. Haz tus ejercicios con amigos o familiares, contagia tu rutina a tu familia y mantente activo.

La actividad física no solo contribuye a que tu cuerpo use la insulina de forma más eficiente, sino que hara una gran diferencia positiva en tu salud mental.

4. Rodéate de personas valiosas

Puede que al inicio el diagnóstico de diabetes te genere muchos sentimientos negativos, culpa y confrontación. Si te rodeas de amigos y familiares valiosos, cuyos refuerzos positivos incidan en ti, el trayecto será más sencillo y realizable.
 
Rodearte de personas que aporten experiencias positivas a tu vida facilitará la adherencia al tratamiento, la rutina de autocuidado y la prevalencia de la salud física y emocional.
 
La vida social y la diabetes no son contradictorias, todo lo contrario, tener relaciones saludables permite que la enfermedad sea afrontada con mejor y mayor energía. ¡Sal, diviértete y enriquece tu vida con experiencias positivas!

BIBLIOGRAFIA:

1. Diabetrics. Vida social y diabetes: consejos prácticos que necesitas conocer. Disponible en: (9º edición).
https://blog.diabetrics.com/vida-social-y-diabetes

2. Mayo Clinic. Control de la diabetes: cómo el estilo de vida y la rutina diaria afectan el nivel de azúcar en sangre. Disponible en: (9º edición).
https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/diabetes/in-depth/diabetes-management/art-20047963